En el episodio #21 de «Reflexiones de un Peregrino» concluimos una serie de cuatro episodios sobre la ausencia de bases bíblicas para la doctrina del infierno. Particularmente, revisamos que la Palabra de Dios no sostiene que los impíos vayan a padecer sufrimiento por la eternidad, como castigo de Dios.

Transcripción

Hasta acá hemos revisado durante tres episodios las razones de porqué la Biblia no puede apoyar la doctrina del infierno. En el episodio de hoy concluiremos este tema, razonando en algunos últimos argumentos bíblicos que contradicen esta creencia, y veremos cómo el carácter de Dios y su plan de redención, se contradicen con esta doctrina pagana.

La idea del inferno no solo dice que los impíos irán a un lugar de tormento, inmediatamente después de morir, sino que también dice que estarán sufriendo dicho tormento, por la eternidad. Por los siglos sin fin. Pero de nuevo, eso no se puede sostener con la Biblia, ya que la Palabra de Dios dice que, en el momento en que los impíos reciban su paga por el pecado, serán destruidos completamente, y no existirán más. Revisemos un texto que ya leímos en el podcast anterior:

Malaquías 4:1-3(RV1995) Ciertamente viene el día, ardiente como un horno, y todos los soberbios y todos los que hacen maldad serán estopa (NVI: paja). Aquel día que vendrá, los abrasará, dice Jehová de los ejércitos, y no les dejará ni raíz ni rama. Mas para vosotros, los que teméis mi nombre, nacerá el sol de justicia y en sus alas traerá salvación. Saldréis y saltaréis como becerros de la manada. Pisotearéis a los malos, los cuales serán ceniza bajo las plantas de vuestros pies en el día en que yo actúe, dice Jehová de los ejércitos.

Este texto dice que no dejará raíz ni rama (refiriéndose a Satanás y sus seguidores en un paralelo de como Jesús es la vid, y nosotros los pámpanos). Aquí los malos serán ceniza. No dice que los impíos se quemarán eternamente.

La misma idea se encuentra en Apocalipsis:

Apocalipsis 20:9(RV1995) Subieron por la anchura de la tierra y rodearon el campamento de los santos y la ciudad amada; pero de Dios descendió fuego del cielo y los consumió.

De Dios cayó fuego, y los consumió. No ardieron por la eternidad. Nota que esto ocurre después del milenio. No ocurre al momento en que los impíos mueren. Sino que primero son resucitados, y luego son destruidos. Lo que reafirma la idea correcta de lo que es muerte de acuerdo con la Biblia, que es solo como un sueño. Así, los salvos son despertados de este sueño para recibir la vida eterna. Pero los impíos son despertados para recibir condenación. Por eso sufren lo que se llama la segunda muerte. La primera muerte es la que todos conocemos, pero los impíos son resucitados solamente para escuchar el Justo Juicio de Dios, y luego mueren, por segunda vez, y para siempre.

Apocalipsis 21:8(RV1995) Pero los cobardes e incrédulos, los abominables y homicidas, los fornicarios y hechiceros, los idólatras y todos los mentirosos tendrán su parte en el lago que arde con fuego y azufre, que es la muerte segunda;

Vivir en medio del Fuego

Lo interesante y que casi todos obvian, es que si hay un grupo de personas que vivirán eternamente en medio del fuego. Esos son los justos salvos, que aceptaron hasta el final de su vida, la sangre sustitutiva de Dios. Los justos van a vivir en medio del Fuego Eterno. Los impíos no pueden vivir en medio de la gloria de Dios. Los justos tienen el carácter de Dios y pueden vivir en la presencia de Dios sin ser consumidos.

Isaías 33:14-15(RV1995) Los pecadores se asombraron en Sión y el espanto sobrecogió a los hipócritas: ¿Quién de nosotros morará con el fuego consumidor? ¿Quién de nosotros habitará con las llamas eternas? El que camina en justicia y habla lo recto, el que aborrece la ganancia de violencias, el que sacude sus manos para no recibir soborno, el que tapa sus oídos para no oír propuestas sanguinarias, el que cierra sus ojos para no ver cosa mala.

El Sufrimiento tiene un Fin

Volvamos al tema de la destrucción de los impíos ¿Por cuánto tiempo sufrirán los impíos o los demonios o satanás? La Biblia da claras señales que los impíos recibirán su paga de acuerdo con sus obras.

Lucas 12:47-48 (RV1995) Aquel siervo que, conociendo la voluntad de su señor, no se preparó ni hizo conforme a su voluntad, recibirá muchos azotes. Pero el que sin conocerla hizo cosas dignas de azotes, será azotado poco, porque a todo aquel a quien se haya dado mucho, mucho se le demandará, y al que mucho se le haya confiado, más se le pedirá.

Imagínate una persona que vivió una vida relativamente moral, pero no acepto a Jesús como su salvador. ¿Tú crees que esta persona va a sufrir el mismo castigo que Hitler o Saddam Hussein? Hay diferentes grados de castigo. Jesús dejó claro esto en Lucas, lo cual es radicalmente contrario a la idea tradicional de cómo funciona el Infierno, donde todos sufren el mismo castigo por la eternidad:

Apocalipsis 20:13(RV1995) El mar entregó los muertos que había en él, y la muerte y el Hades entregaron los muertos que había en ellos, y fueron juzgados cada uno según sus obras.

El siguiente texto de Isaías es muy interesante, y fíjate que está en el mismo lenguaje de Apocalipsis:

Isaías 66:22-24(RV1960) Porque como los cielos nuevos y la nueva tierra que yo hago permanecerán delante de mí, dice Jehová, así permanecerá vuestra descendencia y vuestro nombre. Y de mes en mes, y de sábado en sábado, vendrán todos a adorar delante de mí, dijo Jehová. Y saldrán, y verán los cadáveres de los hombres que se rebelaron contra mí; porque su gusano nunca morirá, ni su fuego se apagará, y serán abominables a todo hombre. 

Recuerda que ya estudiamos en episodios anteriores, que el fuego proviene de Dios, así que nada puede apagarlo. En este texto de Isaías, los impíos ya son cadáveres. No están sufriendo por la eternidad. El gusano no muere mientras haya algo que consumir, igual el fuego. Como en el caso de Sodoma y Gomorra. Esta es la forma de entenderlo, los impíos no están sufriendo eternamente. Ya son cadáveres.

El siguiente verso puede ser uno de los más complicados de entender debido a los preconceptos que solemos tener. Porque dice que Satanás es atormentado por los “siglos de los siglos”.

Apocalipsis 20:10(RV1995) Y el diablo, que los engañaba, fue lanzado en el lago de fuego y azufre donde estaban la bestia y el falso profeta; y serán atormentados día y noche por los siglos de los siglos.

Sin embargo, Ezequiel dice que Satanás será completamente destruido:

Ezequiel 28:18-19(RV1995) Con tus muchas maldades y con la iniquidad de tus tratos comerciales profanaste tu santuario; yo, pues, saqué fuego de en medio de ti, el cual te consumió, y te puse en ceniza sobre la tierra ante los ojos de todos los que te miran. Todos los que te conocieron de entre los pueblos se quedarán atónitos por causa tuya; serás objeto de espanto, y para siempre dejarás de ser”.

Satanás será reducido a ceniza. Para siempre dejará de ser. Igual que Malaquías 4:1-3 que vimos antes. Aquí también dice que los impíos y Satanás serán destruidos para siempre. Tanto la raíz como las ramas se reducirán a cenizas. Voy a explicar un poco más adelante qué quiere decir que Satanás será atormentado por los siglos de los siglos.

¿Qué determina el tiempo de sufrimiento?

Si cada impío será juzgado de acuerdo con su propio pecado, ¿qué pasará con Satanás? La respuesta es: Satanás sufre por sus propios pecados, más los pecados de los redimidos. Pero los impíos sufren por sus propios pecados. Hay que entender esto bajo la luz del santuario. Recuerda que los pecados que estaban en el santuario son pecados perdonados. Es decir, los impíos llevan sobre su cabeza su propio pecado. Pero los que esperan en el Señor han depositado sus pecados en el Santuario, donde Cristo el verdadero sumo sacerdote ministra. Levíticos 16:20, hablando del día de la expiación, que era cuando simbólicamente el santuario era purificado de los pecados depositados en él, dice que los pecados que hay en el santuario, son puestos en un macho cabrío que representa a Satanás. Por eso sabemos que Satanás paga por su propio pecado, más los pecados de los justos.

Repito la idea: los pecadores sufren por sus propios pecados, porque no pusieron sus culpas sobre Cristo. Pero todos los que pusieron sus pecados en el Cordero de Dios, son perdonados, y dichos pecados son puestos sobre Azazel.

El infierno Sucede en la Tierra

Volvamos al tema de cuánto tiempo sufre satanás. Apocalipsis 20:10 no dice que Satanás es atormentado “eternamente”, ni “para siempre”, sino “por los siglos de los siglos”. Como Satanás tiene que sufrir por sus propios pecados más los pecados de todos los salvos, de todas las edades, va a sufrir un proceso de destrucción por muchísimo tiempo. Va a sufrir “por los siglos de los siglos”, pero finalmente será completamente consumido, tal como dicen los profetas Malaquías e Isaías.

Mateo 13:40(NVI) Así como se recoge la mala hierba y se quema en el fuego, ocurrirá también al fin del mundo.

Además, el Señor promete que El hará todas las cosas nuevas. Mira lo que le mostró el Señor al profeta.

Apocalipsis 21:2-5(RV1995) Y yo, Juan, vi la santa ciudad, la nueva Jerusalén, descender del cielo, de parte de Dios, ataviada como una esposa hermoseada para su esposo. Y oí una gran voz del cielo, que decía: “El tabernáculo de Dios está ahora con los hombres. Él morará con ellos, ellos serán su pueblo y Dios mismo estará con ellos como su Dios. Enjugará Dios toda lágrima de los ojos de ellos; y ya no habrá más muerte, ni habrá más llanto ni clamor ni dolor, porque las primeras cosas ya pasaron”. El que estaba sentado en el trono dijo: «Yo hago nuevas todas las cosas». Me dijo: «Escribe, porque estas palabras son fieles y verdaderas».

Recuerda que la idea del infierno sostiene muchas contradicciones con la Biblia. Dios no se complace en el sufrimiento de sus criaturas.

Ezequiel 33:11 (RV1960) Diles: Vivo yo, dice Jehová el Señor, que no quiero la muerte del impío, sino que se vuelva el impío de su camino, y que viva. Volveos, volveos de vuestros malos caminos; ¿por qué moriréis, oh casa de Israel?

Dios no quiere que el pecado dure para siempre. Entonces, ¿Por qué mantener vivos eternamente a los pecadores? Por eso, el pecado es finalmente quemado y consumido. Así desaparece para siempre. Además, la paga del pecado ocurre en un momento específico de la historia de la humanidad, y de acuerdo con Apocalipsis es al final del milenio. No te dejes engañar por conceptos culturales que oscurecen el carácter santo de Dios, que es amor.