En el episodio #18 de «Reflexiones de un Peregrino» revisamos los elementos básicos de la doctrina del infierno, en la Biblia. Y descubrimos que la Biblia, realmente, aporta muy poco a esta creencia. Revisaremos el tema del infierno en este y en los siguientes episodios.
Transcripción
En casi todos los servicios fúnebres, los difuntos son enviados al cielo, de acuerdo con el predicador. Al parecer nadie se atreve a decir, esta persona era tan mala, que de seguro que esta en el infierno. Pero tal como revisamos en unos episodios anteriores, la Biblia no sustenta la idea de que las almas se separen del cuerpo y viajen a otro lugar llamado o cielo, o infierno.
Hoy veremos que la Biblia tiene poco que aportar a la creencia de un lugar de tormento eterno. Todos los versículos bíblicos que generalmente se usan para sustentar el infierno, o están intencionalmente mal traducidos, o son interpretados de acuerdo con nuestro preconceptos o creencias, las cuales hemos adquirido a través de nuestra cultura, o la televisión.
Pero que tal si dejamos que la Biblia se interprete a sí misma.
El infierno es un concepto perteneciente a la mitología griega. Los griegos, que creían en la inmortalidad del alma, y que el alma era algo separable del cuerpo, creían en un lugar donde los muertos recibirían castigo de sus malas acciones en vida. Y los romanos, que copiaban elementos de otras culturas, incluidos elementos religiosos, copiaron muchos de los dioses griegos, a los que le cambiaron el nombre, y tomaron también el concepto del infierno. Como ya sabrás, Constantino el Grande introdujo muchas prácticas romanas paganas dentro del cristianismo, y el infierno fue una de ellas. No hay duda de que casi todas las religiones protestantes han asimilado varias doctrinas o creencias católicas y han adoptado la idea del infierno, junto con la inmortalidad del alma.
Para un cristiano que busca respuestas en la Biblia, la doctrina del infierno tiene al menos 5 problemas desde un punto de vista general, es decir, sin entrar en detalles:
- La creencia del infierno es de origen pagano.
- Esta creencia, abre la puerta al espiritismo, debido a que se sustenta en la inmortalidad del alma.
- Es globalmente inconsistente con el resto de las enseñanzas bíblicas. Es decir, si creemos en el infierno encontraremos muchas contradicciones en la Biblia.
- El infierno muestra a un Dios que se complace en el sufrimiento de sus criaturas (lo cual es lo que Satanás quiere que creamos, desde el mismo origen del pecado).
- Esta doctrina muestra a un Dios injusto, que castiga de la misma forma a grandes y pequeños pecadores.
La forma adecuada de estudiar la Biblia es, primero ir en oración a pedir ayuda al Espíritu Santo, y luego, al abrir el libro sagrado, dejar que sea el mismo ES sea el que nos guíe en el estudio. Pero muchas veces, abrimos la Biblia y queremos entender de ella, lo que ya creemos que sabemos. Y a veces, eso que sabemos, en realidad es algo que aprendimos de nuestra cultura, y no es palabra de Dios.
Muchas veces, porque le damos poco tiempo a la lectura de la Biblia, y pasamos mucho tiempo expuestos a los medios de entretención (TV, Cine, redes sociales), muchos sinceros cristianos creen que el alma es inmortal, y asumen que existe un lugar llamado infierno, donde Satanás gobierna. Y donde las almas pecadoras están eternamente sufriendo. Así, el espiritismo está en todos lados en nuestra cultura, e incluso en la misma iglesia.
Como ya comentamos, la inmortalidad del alma ampara el espiritismo, y es necesario creer que las almas son inmortales para poder sustentar el infierno. Si los muertos “nada saben” (Eclesiastés 9:5), entonces no puede existir un infierno.
Voy a estar hablando del infierno durante unos pocos podcasts más, así que, de momento, revisemos lo más básico del concepto infierno, en la biblia. Luego iremos profundizando.
Concepto Infierno
La palabra infierno no es precisa en la Biblia, porque es una palabra que viene del latín, y la Biblia originalmente no fue escrita en ese idioma, sino en Hebreo y Griego (algunas partes en Arameo). Por lo que simplemente, se puede tomar todos los textos donde aparece esta palabra y cambiarse por lo que originalmente decía.
- 31 veces donde dice Sheol (AT): Sepulcro
- 10 veces donde dice Hades (NT) Sepulcro
- 12 veces donde dice Gehenna (NT): Lugar para quemar
- 1 vez donde dice Tártaro (G5020): Lugar oscuro (2 Pedro 2:4 similar a Judas 6)
Seol (H7585):
Concepto utilizado como sepulcro o tumba.
Génesis 42:38 Pero Jacob replicó: –No descenderá mi hijo con vosotros, pues su hermano ha muerto y él ha quedado solo; si le acontece algún desastre en el camino por donde vais, haréis descender mis canas con dolor al seol.
Hades (G86):
También es tumba, algunos traducen como abismo. Así que a veces es un poco antojadiza la traducción.
Mateo 11:23 Y tú, Capernaúm, que eres levantada hasta el cielo, hasta el Hades serás abatida, porque si en Sodoma se hubieran hecho los milagros que han sido hechos en ti, habría permanecido hasta el día de hoy.
Pero aquí:
Hechos 2:27(NVI) No dejarás que mi vida termine en el sepulcro; no permitirás que tu santo sufra corrupción.
El traductor no quiso poner infierno, ni abismo, porque no quiso creer que Jesús se fuera al infierno. Lo cual no tendría sentido.
Gehenna (G1067):
Gehenna (o Valle de Gihón o del hijo de Hinom), es el nombre de un valle cercano a Jerusalén donde en una época se hicieron sacrificios de niños (ritos paganos en los que se pasaba a los niños por fuego: 2 Reyes 23:10; 2 Crónicas 28:3; 2 Crónicas 33:6; Jeremías 7:31; Jeremías 32:35). Los escritores judíos la emplearon para aludir al castigo eterno; Jesús y los apóstoles adoptaron este uso. Por ejemplo: Mateo 5:29 Por tanto, si tu ojo derecho te hace pecar, sácatelo y tíralo. Más te vale perder una sola parte de tu cuerpo, y no que todo él sea arrojado al infierno.
Alguien podría decir, “aquí esta diciendo que podemos ser arrojados al infierno”. Pero acabo de decir que ser arrojado al valle de Hinom, que es la correcta traducción, es solo una expresión. Porque el versículo comienza diciendo, si tu ojo te hace caer en pecado, sácatelo. ¿De verdad creeríamos que Dios quiere que nos mutilemos, cada vez que pecamos? El versículo continúa diciendo que también podríamos contarnos las manos. Así que, si la primera parte es una expresión, la segunda también.
No olvidemos que la Biblia si enseña que Dios si va a purificar la tierra del pecado, a través del fuego. Pero es la tierra la que se purifica, no son los humanos los que son quemados de a uno, a medida que van muriendo. Pero eso ya lo conversaremos más tarde.
La Lógica Bíblica
El infierno sustenta la idea de que Dios se agrada del sufrimiento humano, o por lo menos lo ve justo. Sin embargo, la simple idea atenta contra la misión de Jesús:
Mateo 1:21(NVI) Dará a luz un hijo, y le pondrás por nombre Jesús, porque él salvará a su pueblo de sus pecados.
Lucas 9:54-55(NVI) Cuando los discípulos Jacobo y Juan vieron esto, le preguntaron: —Señor, ¿quieres que hagamos caer fuego del cielo para que los destruya? Pero Jesús se volvió a ellos y los reprendió.
Dios no se complace en el sufrimiento de sus hijos. Dios no esta presto a castigar a sus hijos desobedientes. Dios envió a su hijo a salvar al mundo de su propio pecado. Por eso, es de gran interés para Satanás, que la gente crea en el infierno.
La Biblia enseña que hay dos muertes. La primera muerte es la que puede afectar a toda la humanidad, y todos los que han muerto hasta hoy, han sufrido esa muerte. La primera. Pero también hay una segunda muerte que la Biblia enseña que solo la sufren quienes rechazan a Dios. Pero la idea de una primera y segunda muerte/resurrección también tiene conflictos con el infierno.
Apocalipsis 2:11(NVI) El que tenga oídos, que oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias. El que salga vencedor no sufrirá daño alguno de la segunda muerte.
Apocalipsis 20:6(NVI) Dichosos y santos los que tienen parte en la primera resurrección. La segunda muerte no tiene poder sobre ellos, sino que serán sacerdotes de Dios y de Cristo, y reinarán con él mil años.
Apocalipsis 21:8(NVI) Pero los cobardes, los incrédulos, los abominables, los asesinos, los que cometen inmoralidades sexuales, los que practican artes mágicas, los idólatras y todos los mentirosos recibirán como herencia el lago de fuego y azufre. Ésta es la segunda muerte.
Así termina Apocalipsis 21:8, explicando en qué consiste la segunda muerte. Claramente, de estos textos se desprende la idea de que la destrucción de los impíos, por medio del fuego, es bíblicamente llamada “la segunda muerte”. No nos confundamos. Esto no es el infierno. Vamos a estudiar que este evento ocurre en un momento especifico, y todos los impíos son destruidos, no son torturados. Y su destrucción dura un momento.
¿Cómo entendemos la primera muerte, entonces, si creemos en la doctrina del infierno? Si Apocalipsis dice claramente que en una segunda muerte la tierra será purificada del pecado a través del fuego. No se puede. Esta es solo una de las tantas contradicciones que encontraremos en la Biblia si creemos en el infierno.
En el próximo episodio hablaremos de algunos versículos que pueden hacernos creer en la existencia del infierno. Pero veremos que son solo nuestros preconceptos los que nos llevan a concluir erróneamente eso.

