¿Por qué estudiar la profecía de las 70 semanas? ¿Qué tiene de interesante una profecía del antiguo testamento?Tiene muchas cosas interesantes…Primero, consideremos que Daniel es un libro escatológico (o sea, del tiempo del fin) lo que hace que todas las profecías contenidas en dicho libro sean interesantes, automáticamente. Varias profecías de Daniel indican las fechas de sus cumplimientos. Por ejemplo, en la profecía de las 70 semanas, se puede encontrar el año específico del bautismo y crucifixión de Jesús, pero también da la fecha del inicio del Juicio de Dios. Vamos ver también que esta profecía nos asegura que todas las otras profecías de bíblicas de tiempo están matemáticamente bien calculadas.
La profecía de las 70 semanas se encuentra en la segunda parte del capítulo 9 de Daniel. Pero la historia proviene del capítulo anterior, o sea, Daniel 8. En ese capítulo, Daniel such a alguien que preguntaba:
Daniel 8:13-14 NVI:
¿Hasta cuándo durará la visión del continuo sacrificio, y la prevaricación asoladora entregando el santuario y el ejército para ser pisoteados?
Y respondieron:
Hasta dos mil trescientas tardes y mañanas; luego el santuario será purificado.Esta visión deja enfermo de preocupación a Daniel, porque creía que esa profecía estaba relacionada con la profecía de Jeremías que indicaba que pronto los israelitas podrían volver a Jerusalén (Jeremías 25:11).Entonces, esta nueva profecía de 2300 días proféticos parecía una extensión o elongación de lo que ya había dicho Jeremías ¿Podría ser que Dios estaba aumentado el castigo de los israelitas? ¿De 70 a 2300 años?Así comienza Daniel 9, con una larga oración de perdón y reconocimiento del pecado, por parte de profeta.En un sentido general, la oración de Daniel incorpora una invocación, un reconocimiento de la iniquidad, tanto de su pueblo como de él mismo, y una aceptación del error por no haber obedecido correctamente en el pasado.Al final de esta oración, vuelve a aparecer Gabriel, para volver a explicarle a Daniel la visión. Como, desde la perspectiva historicista, un día profético equivale a un año calendario (revisar Ezequiel 4:5, 6 y Números 14:34), entonces 2300 días son 2300 años de profecía.Gabriel viene y le dice a Daniel: “ok, como tu estas preocupado de tu pueblo voy a explicarte una PARTE de los 2300 días. Te voy a explicar los años que están relacionados con tu pueblo, pero tienes que entender, Daniel, que esta profecía es para el fin, no es para tu pueblo”.Piensa lo interesante es esto. En el capítulo 8 se le ha dicho a Daniel, que el Señor tiene planificado su juicio. Si, el gran juicio de Dios. Ese juicio, el que todos los cristianos alguna vez han escuchado. Por qué, la purificación del santuario es el día de la expiación que simbólicamente celebraban los israelitas, una vez al año. En ese día, los pecados del pueblo, acumulados en el santuario, eran ministrados por el sumo sacerdote, y finalmente puestos sobre la cabeza del animalito que representaba a Satanás. Todo esto simbólico, claro.Ahora Daniel recibía, de la boca del mismísimo ángel Gabriel, la fecha cuando el verdadero día de expiación ocurriría.Es por eso, que entender la profecía de las 70 semanas es crucial para toda la comunidad cristiana. Ya que el inicio de las 70 semanas sería el inicio de los 2300 años, que anuncia el inicio al Juicio de Dios.Entonces, en el verso 24 comienza lo interesante. En un solo versículo Gabriel le resume los hechos más importantes que sucederían al final de las 70 semanas o 490 años de historia. Veámoslo:
Daniel 9:24 RV1960:
Setenta semanas están determinadas sobre tu pueblo y sobre tu santa ciudad, para terminar la prevaricación, y poner fin al pecado, y expiar la iniquidad, para traer la justicia perdurable, y sellar la visión y la profecía, y ungir al Santo de los santos.
Veamos. La primera idea es que 70 semanas están determinadas sobre tu pueblo. Aquí la palabra “decretada”, o “determinada” en otras versiones, viene del hebreo
chatak que significa “cortar”, por eso sabemos que esta profecía es una porción de la de los 2300 años. Me refiero a la profecía del capítulo 8. Quiere decir que, de los 2300 días proféticos, 70 semanas proféticas están cortadas o apartadas para el pueblo de Israel.De acuerdo con Gabriel, 6 cosas importantes sucederían a lo largo de las 70 semanas:
- Poner fin a la transgresión,
- poner un fin a los pecados,
- expiar la iniquidad (reconciliación),
- establecer para siempre la justicia,
- sellar la visión y la profecía, y
- ungir al santo de los santos.
El primer punto es “poner fin a la transgresión”. ¿Quién cometía esta transgresión? La profecía de Isaías 53:8, acerca de Jesús, dice:Después de aprehenderlo y juzgarlo, le dieron muerte; nadie se preocupó de su descendencia. Fue arrancado de la tierra de los vivientes, y golpeado por la transgresión de mi pueblo. De acuerdo con la profecía de Isaías 53, Cristo es crucificado por las transgresiones (o rebeliones) del pueblo de Israel. Pero durante las 70 semanas, hay un fin a las transgresiones del pueblo, no porque el pueblo ahora se va a comportar mejor, sino porque será desechado como pueblo exclusivo de Dios, como se confirma en unos versos más adelante.Gabriel dice que, durante las 70 semanas, los pecados llegan a su fin. Eso es porque Cristo moriría por nuestros pescados durante esta profecía.
Juan 1:29 RV1960:
El siguiente día vio Juan a Jesús que venía a él, y dijo: He aquí el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo.
Luego Gabriel dice que se va a “Reconciliar la iniquidad” o “Reconciliar el pecado”:
2 Corintios 5:18-21 RV1960:
Y todo esto proviene de Dios, quien nos reconcilió consigo mismo por Cristo, y nos dio el ministerio de la reconciliación; que Dios estaba en Cristo reconciliando consigo al mundo, no tomándoles en cuenta a los hombres sus pecados, y nos encargó a nosotros la palabra de la reconciliación. Así que, somos embajadores en nombre de Cristo, como si Dios rogase por medio de nosotros; os rogamos en nombre de Cristo: Reconciliaos con Dios. Al que no conoció pecado, por nosotros lo hizo pecado, para que nosotros fuésemos hechos justicia de Dios en él.
En otras palabras, reconciliar al mundo con Dios, fue la labor de Cristo al venir a la tierra.Ahora vamos en el punto 4, Traer la justicia: en Jeremías se le llama a Jesús, nuestra justicia.
Jeremías 23:6 RV1960:
En sus días será salvo Judá, e Israel habitará confiado; y este será su nombre con el cual le llamarán: Jehová, justicia nuestra.
Además, en Romanos 3 y 4 Pablo se explaya mostrando la justicia de Jesús. Por lo que no cave duda que el concepto “traer justicia” se refiere a otra dimensión de la labor de Cristo en la tierra.En el punto 5 dice que la profecía y la visión se sellan. La palabra sellar es la misma palabra hebrea que se usa en el verso anterior para la frase “poner fin al pecado”.En otras palabras, sellar la profecía y la visión, quiere decir que le “pone fin” a la profecía y a la visión. Esta idea habla de que Dios no se comunicaría más exclusivamente con el pueblo de Israel (como pueblo elegido) a través de sus profetas y visiones.Finalmente, el verso 24 habla de ungir al Santísimo, o al Santo de los Santos. Este texto se ha interpretado de dos maneras. Algunos creen que se refiere al lugar santísimo del santuario, el cual también fue ungido durante su inauguración en el AT. Pero el sumo sacerdote también era ungido como aparece en Levíticos 8, y esto tiene sentido con lo que Pablo dice, que Jesús es nuestro sumo sacerdote.
Hebreos 7:26 NVI:
Nos convenía tener un sumo sacerdote así: santo, irreprochable, puro, apartado de los pecadores y exaltado sobre los cielos.
Y Cristo fue ungido con el aceite del Espíritu Santo en el momento de su bautismo.Personalmente creo que ambas interpretaciones son, de hecho, complementarias, dado que como Pablo explica profundamente, el Señor ministra su sangre en un santuario no hecho por el hombre.Eso fue el versículo 24 del capítulo 9 de Daniel. Esta cargado de detalles que motivo a estudiar mas profundamente por tu cuenta.Del versículo 25 en adelante, Gabriel le empieza a detallar, paso a paso, el desarrollo de la profecía, ya que el verso 24 era solo un resumen de lo principal de la profecía.Pero eso lo discutiremos en el próximo capítulo de este podcast.